Existen momentos importantes, en que las organizaciones se deben detener y mirar hacia adentro. en ese momento surgen dudas acerca de su forma de trabajar, producir o relacionarse. ¿Realmente estamos haciendo lo que nos habíamos propuesto? ¿Estamos dejándonos llevar por la inercia del mercado? ¿Cuándo es buen momento para medir el impacto que pretendemos generar?
De todas estas preguntas nació el marco Organización Multiplicadora, desarrollado a partir de un proceso de investigación en el seno de Eficiencracia, el Diploma Oficial de la Universidad Complutense de Madrid sobre innovación social y financiación participativa, los años 2017-2018.

En ese contexto surgió una idea sencilla, pero poderosa:

Las organizaciones del futuro serán aquellas capaces de multiplicar su impacto.

durante las tres ediciones del diploma, descubrimos que para poder abordar ese desafío, no solo se trataba de tener una cartera de productos que mejoran la calidad de vida de las personas o el planeta, o de cómo organizarnos para seguir siendo relevantes para el mercado, sino de multiplicar nuestro impacto. En otras palabras, no sólo se trata de ser organizaciones sostenibles, sino de construir sistemas vivos que regeneran, conectan y cuidan los ecosistemas de los que forman parte.
Para ello, nos dimos cuenta que teníamos que observar cómo imaginamos nuestro propósito, el diseño de nuestra organización, nuestro balance económico, ecológico y social y por último, la gran pregunta ¿hemos hecho del mundo un lugar mejor? a continuación entramos en cada uno de estos aspectos.

Imaginar: el propósito como punto de partida

Todo proceso de transformación comienza con una intención. En este primer nivel trabajamos el diseño del propósito organizacional: ese relato que da sentido a lo que hacemos y orienta nuestras decisiones hacia un horizonte común.

Una Organización Multiplicadora no nace de un plan estratégico, sino de una pregunta:

¿Qué legado queremos dejar en el mundo?

A partir de esa pregunta, ayudamos a las organizaciones a construir una narrativa sólida, coherente y compartida, capaz de inspirar tanto a quienes la lideran como a quienes la viven cada día.

Diseñar: la forma de la organización viva

El siguiente paso es diseñar la estructura que haga posible ese propósito. Aquí entra en juego tres elementos clave: la forma en como nos organizamos, lo que dice nuestra marca de nuestro propósito y por ultimo, nuestra orientación al servicio, a la propuesta que ofrecemos, ya sea una asociación, una empresa o una administración pública, todas ofrecemos una propuesta de valor a nuestra comunidad. ¿funcionamos en esta dirección?

Desde ANGARAVECA acompañamos este rediseño combinando pensamiento sistémico, diseño estratégico y metodologías de innovación.
El resultado no es un organigrama, sino una organización viva: adaptable, coherente y preparada para evolucionar.

Impactar: cuando el propósito se convierte en acción

El tercer eje del modelo es impactar.

Todas las organizaciones generan un impacto económico, ecológico y social. Lo que suele suceder es que sólo se miden los resultados económicos. aquí podríamos decir que lo que no se mide, no sólo sí existe, y de hecho muchas veces juega en nuestra contra.
Para este sistema de medición nos basamos en la metodología de medición de la sostenibilidad de la Asociación de empresas por el Triple Balance SANNAS15 criterios claros de medición de nuestro desempeño en materia económica, ecológica y social.

Ayudamos a las organizaciones a medir y comunicar los resultados de su trabajo desde una visión holística.

Regenerar: construir ecosistemas que cuidan

Ninguna organización existe aislada. Cada una forma parte de un sistema más amplio: un territorio, una red, una comunidad. Por eso, el último paso del modelo es regenerar el ecosistema.
Cuando una organización transforma su forma de operar, activa una onda expansiva que influye en proveedores, clientes, administraciones y ciudadanía.
Este es el punto en que las organizaciones dejan de ser agentes económicos para convertirse en tejido social, en nodos que sostienen la vida y abren nuevas posibilidades para el futuro.

Una Organización Multiplicadora no busca crecer por crecer, sino multiplicar su capacidad de transformación.

Un curso para transformar la forma de hacer empresa

Acabamos de lanzar el curso online Facilitación de Organizaciones Multiplicadoras, dentro de la sección Aprender de ANGARAVECA.
Un espacio pensado para acompañarte paso a paso en la aplicación de esta metodología: imaginar tu propósito, rediseñar tu estructura organizacional, medir tu impacto y regenerar tu ecosistema.

Si diriges una empresa, una entidad pública o un colectivo y sientes que ha llegado el momento de evolucionar, este curso es para ti.

No es solo una formación, sino una invitación a repensar la forma de estar en el mundo a través del diseño, la sostenibilidad y la cooperación.

¿Quieres saber más?

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