A sólo seis años de que la Agenda 2030 llegue a su fin, es fundamental que las ciudades se involucren de manera activa en la búsqueda de soluciones a los desafíos complejos en los que estamos inmersos. En este contexto, en la pequeña ciudad de Viveiro en Galicia, se ha puesto en marcha un ejemplo inspirador de cómo la participación ciudadana puede ser la clave para construir futuros sostenibles.
¿Cómo comienza esta historia?
Comunidades de Impacto es una respuesta a la necesidad de abordar los desafíos complejos que viven nuestras ciudades y territorios, desde la innovación sistémica. Es una metodología que ayuda a la ciudadanía a buscar soluciones innovadoras y de “código abierto”, que apunten a la regeneración de los territorios.
Prato_DO, organización cuyo propósito es mejorar la calidad de vida de las personas desde la participación y los ODS en A Mariña Lucense, ha estado trabajando los últimos años en un proyecto llamado Viveiro Sostible, cuyo propósito es posicionar a Viveiro y la comarca en general como una ciudad en transición hacia nuevos modelos de sostenibilidad europeos.
Ambas organizaciones somos parte activa de Rural Citizen, una plataforma que promueve la inteligencia colectiva y la colaboración en los territorios.
Un par de interacciones en dicha plataforma fue suficiente para decidir pasar a la siguiente pantalla. Y tras algunos meses de preparación, el 6 de octubre del 2023, pusimos en marcha un proceso de “Comunidad de Impacto” en la ciudad de Viveiro, con resultados positivos desde el primer momento, y ahora con la ambición de extender el campo de acción al resto de la comarca.
La premisa inicial
La visión que nos impulsó a trabajar fue la siguiente: hacer de la ciudad de Viveiro y de toda A Mariña Lucense un nuevo modelo de ciudad rural-urbana basando su crecimiento en el desarrollo sostenible.
A partir de aquí comenzamos a construir un pequeño “argumentario” que nos ayudaría tanto en la estrategia, como en la toma de decisiones y comunicación del proyecto: promover la transformación territorial desde iniciativas innovadoras provenientes de las personas de Viveiro; construir una comunidad sólida y cohesionada que pueda sostener dichas innovaciones y respaldar un cambio a largo plazo; contribuir a la Agenda 2030 y los ODS.
El equipo de trabajo
Para poner en marcha una Comunidad de Impacto se necesitan básicamente tres agentes clave: la Entidad Promotora, la Facilitación y el Territorio. En este caso Prato_DO se puso el gorro de Entidad Promotora para liderar la iniciativa, aportando la visión del desafío y el impulso para movilizar el territorio.
Para la Facilitación, contamos con los estudiantes del Máster en Energías Renovables, Cambio Climático y Desarrollo Sostenible (MERYCSE) de la Universidad de Santiago de Compostela (USC).
Y finalmente el territorio de actuación es la ciudad de Viveiro: empresas locales como Puerto de Celeiro S.A., López Pigueiras S.L., Centro Comercial Viveiro Centro Histórico, el Ayuntamiento de Viveiro, asociaciones como la Asociación de Salud Mental de A Mariña, colegios como el María Sarmiento, y la propia ciudadanía de Viveiro.
Activando la comunidad
Antes de la puesta en marcha del proyecto, hicimos una pequeña gira de presentación para dar a conocer la iniciativa y tejer alianzas dentro y fuera de Viveiro: Edificio Triple Ferraz (Madrid, 7 de marzo de 2023), un encuentro online el 17 de julio, y el cierre de la gira en Kuartango (Álava), en el marco de La Gran Kedada Rural, el 23 de septiembre.
El Hackathon
La semana de trabajo se dividió en tres fases: preparación, hackathon y presentación de prototipos. Durante la preparación, el equipo de alumnos tuvo formación online y conversó en profundidad con la Entidad Promotora, además de acceder a entrevistas grabadas a representantes de las principales empresas y organizaciones de la ciudad.
El hackathon comenzó con la llegada de los estudiantes a Viveiro el viernes 6 de octubre, recibidos en un acto al que asistió la alcaldesa. A la mañana siguiente se realizaron entrevistas cualitativas con diversos actores del territorio; por la tarde, se organizó el contenido recopilado en paneles para visualizar datos y respuestas. En esa etapa se identificaron los desafíos bajo la superficie (como un iceberg), se construyeron propuestas y se identificaron actores colaboradores. La mañana del domingo se prototiparon soluciones, con propuesta de valor pensada desde su impacto económico, ecológico y social. En la Presentación de Prototipos, los estudiantes expusieron sus soluciones ante agentes de la política, la empresa y la educación.
Los aprendizajes
Vimos en primera persona la potencia del proyecto cuando las entrevistas a las personas de la ciudad se pusieron en marcha: los y las estudiantes se maravillaron ante ese ejercicio de empatía e incorporaron de manera profunda la complejidad de los desafíos de Viveiro. Que fueran “de fuera” les permitió hacer ciertas preguntas incómodas, o tocar temas tabú que no se suelen hablar en el día a día.
El segundo momento clave fue el espacio de reflexión general tras la presentación de los prototipos ante empresas, asociaciones, institutos y Ayuntamiento. Las propuestas, alineadas con la estrategia de Gobierno Abierto del ayuntamiento, hicieron que las asistentes reflexionaran sobre cómo se están abordando los desafíos de la ciudad.
Estos dos momentos confirman que el poder de Comunidades de Impacto no reside en las herramientas: reside en las conversaciones que detona el proceso. El cambio cultural comienza generando conexiones improbables y construyendo espacios seguros para la reflexión en comunidad.
Los siguientes pasos
Este ha sido solo el inicio de un largo camino de construcción de una comunidad que transforme el territorio. De momento, difundiendo los resultados del proyecto; en marzo se activaría el segundo encuentro de tres días para poner en marcha los prototipos y validar los desafíos.
Como recuerda Carlos Nuevo, cronista de la ciudad de Viveiro: “A lo largo de los años, nuestra ciudad siempre se ha sobrepuesto a los vaivenes de la vida. Esta vez no será diferente.”